Eficiencia Energética

Una de las políticas estratégicas de FCC Medio Ambiente está centrada en la sostenibilidad de sus actividades, especialmente en minimizar los impactos negativos sobre el medio ambiente. Esta estrategia se manifiesta en analizar los procesos productivos a través del prisma de la innovación, de forma que se consuma la mínima energía y, en lo posible, de fuentes renovables. Además, desde hace años tiene implantado un sistema de gestión certificado por AENOR basado en las normas UNE-EN ISO 9001 y UNE-EN ISO 14001, según normas europeas EMAS.

Barredora ZEV en San Sebastián, Guipúzcoa

Barredora ZEV en San Sebastián, Guipúzcoa

 

FCC Medio Ambiente dispone de una flota de 16.400 vehículos en servicio y gestiona anualmente 24,5 millones de toneladas de residuo como recurso. Por ello los mayores impactos medioambientales de su actividad se derivan del consumo energético en las plantas de tratamiento y del combustible de vehículos.

 

La publicación de la norma UNE-EN ISO 50001:2011 “Sistemas de Gestión de la Energía” facilitó la implantación de un sistema de gestión de la energía en la organización que ha sido también certificado por AENOR (nº GE-2013/0022) en toda España en 2016. Este sistema permite a FCC Medio Ambiente conocer cómo se está consumiendo la energía en la prestación de servicios e implantar medidas de eficiencia, como:

  • La utilización de vehículos de alta eficiencia energética (vehículos híbridos o 100% eléctricos) o que consumen combustibles alternativos (Gas Natural). Estos vehículos ecosostenibles alcanzan las 1.740 unidades hoy en día.
  • El uso de energías renovables en instalaciones para hacerlas más sostenibles, especialmente las producidas en la propia instalación.
  • La formación en conducción eficiente de los trabajadores.
  • Sustitución de equipos consumidores de energía por otros más eficientes (luminarias, motores eléctricos, etc.)
  • Sistemas de optimización de rutas.

Como caso práctico de motores ecoeficientes, destaca el contrato de limpieza y mantenimiento del alcantarillado de Barcelona que presta FCC, en el que desde julio de 2016 se está utilizando diariamente la primera flota completa de vehículos 100% eléctricos, con 13 equipos de maquinaria especializada sobre camión de gran tonelaje, 28 equipos de maquinaria especializada sobre furgón y 15 furgones.

Equipo de Alcantarillado aspiración-impulsión 100% eléctrico, Barcelona

Equipo de Alcantarillado aspiración-impulsión 100% eléctrico, Barcelona

 

La innovadora infraestructura que gestiona la recarga de la flota de vehículos eléctricos se basa en un sistema “inteligente” que optimiza la recarga de cada vehículo en función del turno de trabajo, la potencia disponible en la red, y de los horarios en los que el coste de energía es menor.

Instalación inteligente de recarga de vehículos eléctricos, Barcelona

Instalación inteligente de recarga de vehículos eléctricos, Barcelona

 

Otro caso de éxito se refiere a las instalaciones de FCC, donde son muchas las medidas de eficiencia energética implantadas. Se promueve el aprovechamiento de cualquier energía eléctrica residual generada que pueda reducir la importación de energía de la red. En la planta de tratamiento de Barbanza (A Coruña) se aprovecha el biogás procedente del vertedero en motores térmicos que producen energía eléctrica para autoconsumo. Además, el calor del proceso se recupera y es utilizado en la depuración de los lixiviados generados en la planta.

Instalación de recuperación energética de Biogás

Instalación de recuperación energética de Biogás

 

En el resto de instalaciones también se están implantando otras medidas de eficiencia:

  • Instalación de alumbrado con tecnología led, que permite la calificación energética “A”.
  • Instalaciones fotovoltaicas de generación eléctrica para autoconsumo.
  • Instalación de sistemas de medida y control de la instalación eléctrica.
  • Instalación de paneles de energía solar térmica para apoyo de calefacción y agua caliente sanitaria.

 

La eficiencia energética es un proceso de mejora continua, no solo a través de la tecnología sino innovando también en la manera de pensar y de abordar los problemas del día a día por parte del personal de operaciones, cuya implicación es fundamental.

Estas acciones deben ser registradas, medidas y monitorizadas en el tiempo, y extendidas como buenas prácticas al resto de la organización. Para ello un sistema de gestión energética certificado como el UNE-EN ISO 50001:2011 ha resultado ser un soporte decisivo.